Antes de hablar de este truco hay que hacerse una pregunta: ¿con qué frecuencia comes aguacate? Si su respuesta es “rara vez”, debe consumir más. Este fruto verde es una mina de nutrientes muy beneficiosos para la salud. Explicaciones.

El aguacate es una deliciosa fruta blanda, que es una bomba de nutrientes con efectos asombrosos para la salud. Además, los aguacates aparecen cada vez más como un ingrediente estrella en recetas “saludables”, en blogs de nutrición y otros sitios de salud.

¿Por qué deberías comer aguacate?

Como se mencionó anteriormente, el aguacate es muy rico en nutrientes. De hecho, contiene:

  • fibra
  • Potasio
  • vitamina e
  • Vitaminas del complejo B
  • ácido fólico
  • Fútbol
  • Magnesio
  • Fósforo
  • Hierro
  • Vitamina A y K

Los ácidos grasos presentes en los aguacates ayudan a preservar la elasticidad de las membranas celulares neurológicas. De hecho, un estudio publicado en la edición de octubre de 2012 de la Federación de Sociedades Estadounidenses de Biología Experimental encontró que los ácidos grasos monoinsaturados en los aguacates protegen a los astrocitos, que son las células nerviosas del cerebro responsables de transportar información.

¿Cómo comer aguacate?

Para aprovechar todos sus beneficios y preservar tu salud, puedes usar el aguacate para preparar guacamole como entrada, agregarlo a tu ensalada o comerlo como postre (la pulpa del aguacate también puede servir como base para tortas veganas de chocolate).

Consejos para almacenar el aguacate

Pero la desventaja de esta fruta es que tiende a ablandarse y oscurecerse muy rápidamente después del corte. Esto se debe a la polifenol oxidasa, la enzima responsable de su oxidación.

Para mantener la frescura y el color natural, aquí tienes un truco muy sencillo:

Necesitarás una cebolla roja, un recipiente hermético y, por supuesto, un aguacate fresco. Comience cortando la cebolla en rodajas grandes, luego colóquelas en el fondo de su recipiente. Luego, toma la mitad de tu aguacate y córtalo a lo largo. Coloque las rodajas encima de la cebolla, con la piel hacia abajo para evitar que el aguacate absorba el fuerte sabor de la cebolla. Los gases que libera este último evitarán que el aguacate se oxide y te permitirán conservarlo durante 5-7 días.