El perejil es una planta aromática muy utilizada en la cocina italiana. Descubramos juntos los trucos para cosecharlo en el momento adecuado del año y sobre todo para conservarlo de la forma más correcta.

Entre las  plantas aromáticas más apreciadas  de todos los tiempos,  sin duda hay que mencionar el perejil  . Se trata de un alimento muy sabroso, con un sabor picante y único. Se puede colocar en muchos platos a los que sin duda consigue dar ese toque extra. Obviamente, como todas las cosas, este también tiende a deteriorarse con el paso de los días.

Precisamente por ello es recomendable conocer aquellas  técnicas  de conservación  que puedan ayudar a esta hortaliza a mantener sus características. También es necesario saber que existen momentos adecuados para su recolección, ya que es en determinadas épocas del año en las que puede dar lo mejor en  cuanto a sabor y rendimiento.  A continuación te contamos lo que hemos descubierto sobre el perejil, sobre los  tiempos de recolección  y sobre todo sobre su  conservación.

Perejil: las características de la planta aromática

Cuando hablamos de  hierbas aromáticas  es imposible no mencionar  el perejil.  Esta planta está realmente muy extendida en todas las zonas de Italia. Es muy fácil de cultivar y tiene muchos beneficios para la salud  de  quienes la consumen. Lo recordamos por el  uso terapéutico  que puede ejercer frente a  la retención hídrica y la acumulación de  líquidos en exceso. Sus hojas también son  desintoxicantes  y tomarlas regularmente podría ayudar  a eliminar las toxinas  que se acumulan en el organismo.

Perejil
 

Los  beneficios  provienen de la presencia de todos aquellos componentes que contribuyen a hacer  del perejil  un alimento noble. Hablamos de  grasas, azúcares, carbohidratos, proteínas, fibras, sodio, potasio, calcio y hierro  , todos elementos realmente preciosos. Según algunos expertos,  el perejil  es un  potente antiinflamatorio natural  y se puede utilizar para combatir  el mal aliento  y ayudar  a la digestión.  Se puede consumir tanto crudo como cocido, ya que cada receta se puede potenciar en función del uso de este alimento. En algunas zonas de Italia se utiliza para  decorar  platos, ya que sus hojas son realmente características.

Cuándo cosecharlo: este es el período adecuado

Como ya hemos comentado anteriormente, hay una época del año en la que es mejor cosechar  el perejil. En este caso, no hablamos de meses ni de estaciones sino de una  fase de crecimiento  que se da en esta planta. Para beneficiarnos de las  cualidades organolépticas del producto,  es recomendable cosechar el perejil antes de  la floración.  Esto se debe a que, cuando las flores florecen, el  sabor  de las hojas se vuelve más ligero.

Perejil
 

También es posible cosecharla cuando aparecen las  hojas nuevas  después de la poda, o cuando las  partes externas de la planta  son demasiado grandes en comparación con las internas. Estos pequeños trucos permiten identificar la  mejor fase  para la cosecha, no solo por lo que aportará, sino también por las nuevas posibilidades que se le ofrecerán a la planta. Las hojas nuevas tendrán así la oportunidad de expandirse, mientras que en presencia de las viejas podrían  secarse  antes de lo debido.

¿Cómo conservar el perejil fresco?

Las mismas precauciones se deben tomar al  almacenar el perejil fresco.  Esta planta es muy delicada, por lo que podría dañarse si no se protege de la mejor manera posible.  El perejil  se puede almacenar en el congelador si se coloca en bolsas especiales y se descongela en el momento de  consumirlo.

En cuanto al frigorífico, en cambio, es necesario colocar el perejil en algún  recipiente de plástico  o dentro de un papel de aluminio. En este caso, sin embargo, la preciada hierba aromática sólo se conservará en buen estado durante tres días, tras los cuales habrá que tirarla. Muchos sugieren colocar el perejil dentro de un  paño húmedo  que a su vez se introducirá dentro de una bolsa de congelación. De esta manera, liberará  la humedad  y sus hojas no se secarán prematuramente.

Un  método clásico de conservación  consiste en sumergir el perejil en agua. Para ello, basta con poner los  tallos  de la verdura en agua, cubrirlo todo con film transparente y meter el perejil en el frigorífico. En este caso, el producto debería  durar  alrededor de una semana. ¿Has probado alguna vez alguno de estos trucos?