¿Te gustan las mermeladas afrutadas y originales? Descubre esta receta de mermelada de mandarina, perfecta para el desayuno o para realzar tus reposterías. ¡Siga la guía para obtener un resultado dulce y ligeramente ácido, sin amargor!


Ingredientes  (para 2 ollas aproximadamente):

  • 1,5 kg de mandarinas gruesas  (piel gruesa)
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 700 g de azúcar
  • 1 vaso de jugo de limón o mandarina  (225 ml)
  • 1 rama de canela  (opcional)
  • 1 cucharadita de mantequilla  (para reducir la espuma)
  • Jugo de 1 lima  (para ajustar la textura)

Pasos de preparación  :

1. Preparación de las cortezas

  • Lave las mandarinas con agua y bicarbonato (1 cucharadita) durante 30 minutos para eliminar las impurezas.
  • Retire con cuidado la piel blanca del interior y el exterior de las cáscaras. Enjuague bien.
  • Hervir las cáscaras durante 5 minutos en una cacerola con agua, desechar el agua y repetir la operación una segunda vez para eliminar el amargor.

2. Cocinar las cortezas

  • Coloque las cáscaras en una cacerola, cúbralas con agua y llévelas a ebullición.
  • Añade la mitad del azúcar (350 g) y el zumo de mandarina/limón. Mezclar y dejar reposar durante 5 minutos.
  • Cocine  a fuego medio  durante  25 minutos sin tapa , retirando periódicamente la espuma. Añade la mantequilla para limitar la espuma.

3. Finalización de la mermelada

  • Añadimos el resto del azúcar (350 g), la canela y seguimos cocinando  durante 20 minutos  , removiendo con una batidora de mano hasta conseguir una textura suave.
  • Comprueba la consistencia: si está demasiado líquida, añade el jugo de limón y cocina durante  5 minutos más . Retirar la canela al final de la cocción.

4. Macetas

  • Vierta la mermelada caliente en  frascos esterilizados , ciérrelos bien con tapas nuevas y luego voltee los frascos boca abajo hasta que se enfríen completamente. Esto garantiza una conservación óptima (hasta 2 años en lugar fresco).

5. Degustación

  • Abra un frasco después de enfriarse y disfrute de esta mermelada en tostadas, en pasteles o con quesos frescos. ¡Una delicia con aromas a cítricos y canela!

Consejos y recomendaciones  🌟

  • Antiamargor  : La doble cocción de las cáscaras es esencial para suavizar el sabor.
  • Consistencia  : Utilice un plato frío para probar la textura: si la mermelada se endurece, ¡está lista!
  • Personalización  : Reemplaza la canela por vainilla o anís estrellado para variar los placeres.